La Tercera. 30 de abril, 2011

El otro Barrio Yungay.

Un recorrido patrimonial rescatará una historia poco conocida: el pasado obrero e industrial de Yungay Norte, donde todavía se conservan antiguas fábricas.

Darío Zambra

A propósito de recorridos…

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Igual que lo expresa varias veces Nicomedes Guzmán en su novela “La sangre y la esperanza”, las campanas de la Iglesia de Andacollo, a las 11:00 horas exactas del pasado domingo 1 de mayo, se hicieron sentir en el Barrio Yungay Norte (descargar tríptico). Y las casi 300 personas que se dieron cita en el frontis de ese recinto para acompañar a Cultura Mapocho en su recorrido patrimonial mensual, fueron testigos privilegiados de cómo ciudad, historia y literatura pueden dar cuenta de lo que hemos forjado en siglos y que nos pertenece a todos quienes hoy deambulamos por estos lares.

Las patronas del 8 de marzo… Por Vólker Gutiérrez

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“Enigma fuiste. Enigma serás”. En un poema, así retrata Gonzalo Rojas a la mujer, a una mujer. Cohabitamos el mundo desde siempre y, para muchos hombres, nuestras compañeras de ruta siguen siendo un misterio. Quizás a ellas les ocurra lo mismo con nosotros. Empero, detrás de lo que nos puede parecer indescifrable, hay certezas del (o sobre el) mundo femenino que no se pueden soslayar o dejar de destacar, tal cual la valentía al momento de defender los derechos de los más débiles.

Cerro Santa Lucía, un espacio para la diversidad. Por Vólker Gutiérrez

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Publicado originalmente en septiembre del 2009.

Punto referencial de los santiaguinos, visita casi obligada para turistas nacionales y extranjeros, escenario de escarceos amorosos, destino regular de la cimarra estudiantil, transgresor del tiempo y el espacio, lugar de encuentro intercultural, el cerro Santa Lucía permanece (porque a una inmobiliaria le saldría muy caro rasar el terreno para construir ahí un complejo de edificios) como uno de los hitos significativos de la capital. Aún con tanta construcción en altura rodeándolo y con el cada vez más ceniciento aire que opaca la visión de la ciudad, el cerrito mantiene su estatus de oasis de frescura y de otero privilegiado. Un intervalo en el tráfago de esta aldea que crece a destajo.